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FESTIVAL DE CIRCO HAZMEREIR Acceso libre

Con una duración de tres días en la primera quincena de noviembre, este festival se propone acercar a la comunidad la magia del espectáculo circense a través de diversas actividades destinadas a toda la familia, y al público infantil en particular, con una notable conjunción de risas y acrobacias.

Todo comenzó a fines del año 2005, de la mano de Juan Rey, quien quiso homenajear la muerte de su hijo Juan Pablo con la idea de organizar un festival de circo. Ocurrió en las instalaciones del club marplatense Kimberley, como un encuentro entre amigos con la necesidad de compartir un viaje con la emoción, transitar un remolino de sensaciones, clima, nostalgia, sueños, ejercitando el oficio de la memoria, sabiendo de antemano y teniendo la absoluta certeza de que algo bueno estaba por suceder. Y así fue, los artistas lograron hacer vivir a todos los presentes momentos de genuina intensidad, llegando a sus corazones.

Tiempo al tiempo la idea germinó, fue tomando cuerpo y se transformó en HAZME REIR, una organización destinada a brindar ayuda y asistencia permanente a quienes lo necesitan. Los festivales continuaron año tras año con un público cada vez más numeroso y entusiasta, transformando el espectáculo en un verdadero "clásico" de la cultura marplatense. Tal es el punto, que el circo Hazmerreír cumplió su décimo aniversario en 2015 y tuvo su décimo cuarta edición en 2019. Hoy en día el festival se ha transformado en un evento multitudinario que ha contado con la presencia de más de diez mil personas, siendo de gran importancia para todos los marplatenses y uno de los circos más importantes del país. 

Mar del Plata fue fundada bajo este nombre en 1874 por Patricio Peralta Ramos en un territorio en el que había funcionado una misión jesuita. Tres años más tarde llegaría a la ciudad el estanciero francés Pedro Luro, quien continuó con la actividad ganadera  y dinamizó su matriz de producción a partir de la incorporación de la agricultura como parte necesaria de un perfil productivo diversificado. Luro también impulsó un programa de viviendas para aquellos que deseaban instalarse en Mar del Plata. Con la llegada del ferrocarril y tras la inauguración del Hotel Bristol, la ciudad se transformó en un gran atractivo turístico para las clases acomodadas de la ciudad de Buenos Aires. A mediados del siglo XX, gracias a diferentes conquistas sociales de las que destaca la reforma en la legislación laboral, Mar del Plata se transformó en un destino turístico accesible para la clase media.