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FIESTA DE LA TRADICIÓN EN MERCEDES Acceso libre

Esta fiesta, que se celebra a mediados de noviembre en la localidad mercedina de Altamira, tiene por finalidad poner en valor la tradición rural y las costumbres gauchas, transmitidas de generación en generación, como una forma de reafirmar nuestra identidad cultural.

Las actividades comienzan cerca del mediodía con el izamiento de la bandera nacional, seguido por un desfile gaucho del que participan alrededor de 200 jinetes de Mercedes y partidos vecinos. A lo largo de la jornada se llevan a cabo diversas disciplinas en el campo de destrezas criollas, como las jineteadas y pruebas de riendas, luego se realiza la presentación de artistas locales y cuerpos de danzas folclóricas que le agregan música y color a los festejos.

El evento, organizado por la Sociedad de Fomento de la localidad rural de Altamira y la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Mercedes, también dispone de un sector destinado a la gastronomía con platos típicos de la región y de otras zonas del país emparentados con la tradición autóctona de nuestra Argentina.

La festividad tuvo en 2019 su cuarta edición realizada consecutivamente.

Mercedes, sede de la fiesta, es la ciudad cabecera del partido homónimo, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires. Fundada en junio de 1752, nació como un fortín para contener los malones de los pueblos originarios, en particular los Puelches o Pampas, que habitaban la región. Por lo tanto su origen, como frontera de conflicto, está estrechamente vinculado a la tensión entre el criollo descendiente de europeo y el indígena. La misión de esos fuertes, que estaban dispuestos en forma de abanico, consistía en impedir que los ataques de los nativos llegaran hasta la ciudad de Buenos Aires, que se encuentra a 100 kilómetros de Mercedes.   

Luego del malón a las estancias de Luján en 1744, se resolvió establecer estos puntos de contención. Sin embargo los milicianos, que eran los encargados del fuerte, desertaban porque esa función los obligaba a desatender sus estancias. Ante la necesidad de formar un ejército profesional, en 1745 se creó al Cuerpo de Caballería Blandengues de la Frontera, y de esta forma nació la Guardia de Luján, así llamada por hallarse a siete leguas del santuario. 

Al producirse la Revolución de Mayo de 1810 los blandengues fueron transformados en Regimiento de Caballería de la Patria, y en 1854 la Guardia de Luján pasó a llamarse Villa de Mercedes, debido a la devoción que los lugareños profesaban a la Virgen de la Merced.

Finalmente, en 1865, el gobernador Mariano Saavedra dispuso que la Villa fuese titulada Ciudad de Mercedes.