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Fiesta Nacional del Niño Acceso libre

Con la mirada puesta en la infancia, y con el objetivo de promover la sensibilidad artística y el desarrollo de los niños, todos los años se realiza la Fiesta Nacional del Niño, que en 2019 tuvo su 58º aniversario.

En los años 60’ se inició este Festival Infantil, y fue consagrándose como una referencia para los espectáculos dedicados a los niños, y en general, para las actividades artísticas dirigidas y pensadas para los chicos. Es organizado por la dirección General de Cultura y Educación de la Ciudad de Necochea, y es el encuentro más antiguo de esta temática en el país. La primera edición fue en 1962 y surgió de un proyecto de la Junta Vecinal Playas Necochea para realizar un espectáculo destinado a la infancia. En las primeras ediciones, las actividades principales eran un Desfile de Carrozas y algunos espectáculos a los que rápidamente se sumaron actividades culturales. Se realizó el  Certamen de la Canción Infantil y el Certamen Nacional de Autores de Teatro para Niños.

Históricamente tuvo repercusión por su propuesta donde se destacaban las obras de teatro para niños, y se dieron cita allí los elencos más renombrados del teatro infantil.

En 1971 dejó de contar con apoyo provincial y nacional, lo que fue dificultando la organización, a la que se sumaron, para sostenerla, instituciones privadas. Pero en 1976, la municipalidad comunicó la imposibilidad de continuar llevando a cabo el festival. 

No es casual que junto con la democracia en 1983, se revitalizara esta celebración, caracterizada por la actividad cultural popular. A partir de 1984 la municipalidad retomó la organización. Uno de los cambios más importantes sobrevino hacia 2004, cuando una nueva mirada cultural se hizo presente. A partir de allí, el cultivar la sensibilidad artística de los niños pasó a ser el principal objetivo, abandonándose los certámenes competitivos de teatro, para dar lugar a un Encuentro Teatral, cuya prioridad es el intercambio de experiencias y propuestas. En los últimos años ha tenido un fuerte impulso, contando ahora con la colaboración del Ministerio de Educación de la Nación.

Con el correr del tiempo, el festival fue extendiéndose. Actualmente, a lo largo de una semana y a todo horario, las actividades son de lo más variadas: propuestas didácticas, lúdicas y muestras de música, cuentos, pintura y artesanía.

La celebración incluye todavía el tradicional Desfile de Carrozas y Comparsas, que según la edición, tiene distintas temáticas, entre las que se destacó la vinculada al bicentenario, en la edición de 2010. Se adjudican premios a las mejores carrozas alegóricas, que constituyen subsidios del Ministerio de Educación.

El objetivo central es estimular la posibilidad de aprender jugando y la mirada artística en los niños. Para ello, hay espacios diseñados para espectáculos de teatro, títeres, sombras y marionetas. El centro de reunión es el Anfiteatro del Parque Miguel Lillo, con capacidad para 2500 personas, denominado festivalódromo. La organización dispone carpas especiales para los espectáculos y talleres donde los chicos pueden experimentar con el teatro, con los libros, con la danza, etc. Algunas actividades se desarrollan en la Casona del Parque, antiguo casco de la estancia de la familia Díaz Vélez, hoy sede del Museo Histórico Regional.

Necochea es una ciudad balnearia que debe su nombre al general Macis Necochea, héroe de la independencia que combatió junto al General San Martín. Territorio históricamente poblado por pueblos indígenas, a finales del siglo XVII era una zona de salinas relativamente concurrida para buscar sal.

Ya cien años después el virrey Juan José ordenó un intento de poblamiento, avanzando sobre las comunidades originarias instalando una suerte de fortines precarios con ranchos de paja y murallas de madera. Hubo que esperar hasta 1820 para que efectivamente se ampliaran los límites de la provincia de Buenos Aires, la creación de estancias, y finalmente, hacia 1865 la creación de nuevos partidos, entre ellos Necochea. Los malones continuaron, especialmente los comandados por el cacique Namuncurá y el cacique Catriel, quienes defendían su territorio. 

Recién con posteridad de la nacionalización de Buenos Aires, y durante el gobierno de Dardo Rocha, ya en 1881 se produjo la fundación del pueblo de Necochea, a partir de la compra de unas tierras pertenecientes a la familia terrateniente Díaz Vélez