event-single

FESTIVAL DE CIRCO HAZMEREIR Acceso libre

Con una duración de tres días en la primera quincena de abril, este festival se propone acercar a la comunidad la magia del espectáculo circense a través de diversas actividades destinadas a toda la familia, y al público infantil en particular, con una notable conjunción de risas y acrobacias.

Se trata de un festival circense de carácter internacional que cuenta con la participación de más de treinta artistas nacionales y extranjeros que se acercan a Mar del Plata para demostrar su arte y desarrollar sus habilidades con el objetivo de sacarle una sonrisa a la gente y entretener a un amplio público que abarca todas las edades.


En la última edición se realizaron veinte funciones en un espacio abierto, diez funciones en barrios periféricos y dos noches de gala en el teatro Roxy con un total de nueve mil espectadores. Clowns, malabaristas, equilibristas, saltimbanquis, magos y músicos son algunos de los números que ofrece este singular festival que entusiasma a niños y adultos con un humor sano y fresco. Todo comenzó a fines del año 2005 con la organización de un festival de circo cuyo propósito fundamental (hoy fundacional) consistía en rendir homenaje a un artista que decidió irse de gira y “desatar sus duendes en otras latitudes”. Ese año, el entusiasmo de los marplatenses que presenciaron el espectáculo motivó a sus organizadores a repetir la experiencia.


Mar del Plata, sede de este festival, fue fundada con su nombre actual en 1874 por Patricio Peralta Ramos en un territorio en el que había funcionado una misión jesuítica llamada Nuestra Señora del Pilar del Volcán. Peralta Ramos le compró en 1860 esas tierras a José Coelho de Meyrelles, responsable de hermanar las relaciones comerciales con Brasil gracias a las cuales los pobladores de aquella zona encontraron en esa época la estabilidad necesaria como para asentarse. Otra personalidad destacada en la historia marplatense fue Pedro Luro, quien continuó con la actividad ganadera de la ciudad y dinamizó su matriz de producción a partir de la incorporación de la agricultura como parte necesaria de un perfil productivo diversificado. Luro impulsó, además, un programa de viviendas para aquellos que deseaban instalarse en Mar del Plata.


La llegada del ferrocarril le abrió paso a una nueva característica que aún hoy acompaña y distingue a Mar del Plata: el turismo. Inspirada en la arquitectura del sur de Francia, a tal punto que se la conocía como la Biarritz argentina, la ciudad se convirtió, en una primera instancia, en el destino turístico preferido de la clase acomodada de la ciudad de Buenos Aires.


Recién a mediados del siglo XX, gracias a las conquistas sociales introducidas por el peronismo, Mar del Plata dejó de ser un balneario exclusivo de la clase alta porteña y pasó a convertirse en un destino turístico accesible para la clase media. Este cambio fue posible por la avanzada legislación laboral del peronismo que, entre otras medidas, permitió a los trabajadores percibir un aguinaldo y vacaciones, y desarrolló una política de Estado que contemplaba el turismo social.


Algunos de los puntos de interés que se pueden visitar en Mar del Plata son el Hotel Provincial y Casino, La Rambla, los lobos de mar, Las Recovas, la Plaza seca y la Plaza Colón, El Torreón, la Plaza del Milenio, la Iglesia Catedral, el monumento a la poetiza Alfonsina Storni y el Bosque Peralta Ramos.


El Festival Internacional de Circo Hazmerreír, que va por su décima edición, ha crecido gradualmente en asistencia de público y en la calidad de los shows. En sus últimas ediciones cerca de diez mil personas disfrutaron de las diversas funciones tanto en espacios cerrados como al aire libre.